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Convergencia de Estados Unidos, México y China:
Da Hsuan Feng Los organizadores me pidieron que dijera unas pocas palabras al final de esta gran conferencia organizada por el Centro de Investigación en Matematicas, o CIMAT, el Institute Clay y la Universidad de Texas en Dallas, en honor de las contribuciones profundas de unos de los más grandes matemáticos del mundo, S. S. Chern. Primero que nada, debo de felicitar a cada uno en CIMAT, desde su Director General hasta los estudiantes entusiastas. Su hospitalidad cálida es palpable. No soy matemático. Durante mi carrera profesional me maravillé e impresioné profundamente para lo que un matemático es una esfera, un espacio coset llamado SU(2)/U(1) y un plano es un espacio coset de H(4)/U(1). Tales caracterizaciones, y también sus generalizaciones, han abierto las puertas para que los matemáticos viajen a las áreas más profundas de los pensamientos humanos. Sé desde entonces que nunca sería un matemático. Sin embargo, siempre he disfrutado escuchar a grandes matemáticos hablar. De hecho, tuve el privilegio de escuchar a Chern hablar sobre "Qué es geometría" el 23 de mayo de 1989 en Filadelfia. Debería mencionar que también escuché a otro gran matemático, Eugenio Calabi, no hablando sobre las matemáticas, ¡sino tocando el violín! En el presente, para mí, eso no es muy lamentable. Después de todo, desde mi percepción, escuchar una conferencia de matemáticas es como escuchar un opera italiana: Bella y sin entender una palabra. De verdad, durante los dos días y medio, me senté enfrente de varias operas, ¡ofrecidas por algunos de los mejores matemáticos latinoamericanos que esta región tiene para ofrecer al mundo! Ahora más que nunca, "armado" con ese pequeño y peligroso (y estoy seguro que Ustedes lo llamarían insignificante) conocimiento de las matemáticas, una convicción profunda se me ha presentado como un administrador universitario: una institución de aprendizaje superior debe ir acompañado de matemáticos sobresalientes si se desea alcanzar el más alto nivel de realización intelectual. Es por esta razón que estoy muy entusiasmado con la colaboración con CIMAT y de co patrocinar esta gran conferencia en honor de un gran matemático y humano del siglo XX: S. S. Chern. Sin embargo, habiendo escuchado el diálogo realmente emocional de Chern por parte de su nuero Paul Chu, me di cuenta que esta conferencia es más que matemáticas. Como ustedes saben Paul es un gran científico, un distinguido profesor de la Universidad de Houston y Presidente de la Universidad de Hong Kong de Ciencia y Tecnología. Es también un individuo que abarca dos continentes: Norte América y Asia. De hecho, desde su estancia aquí hace dos días, ahora se encuentra en Hong Kong. Desde que llegué a Texas hace cinco años, me di cuenta íntimamente de la importancia de México. Estados Unidos y México no solamente comparten miles de millas de frontera, también están económicamente e intelectualmente vinculados. Lo que está pasando en esta conferencia es una manifestación, aun cuando sea pequeña, de esta vinculación. Estoy convencido de que el futuro de Estados Unidos y México dependerá de cómo estas dos naciones puedan co-existir de una manera mutuamente beneficial. Chern, por otra parte, fue un hombre de raíces profundamente arraigadas en China y en los Estados Unidos. De los participantes de esta conferencia, la mayoría vino de Latino América, así es claro que la influencia de Chern en esta región es profunda. Para concluir, permítanme inferir (usando su lenguaje) que esta
conferencia no ha sido exclusivamente sobre las matemáticas, sino
una convergencia, aun siendo en un microcosmos, de China, Estados Unidos
y Latino América. Espero que CIMAT y la Universidad de Texas en
Dallas, enalteciendo el espíritu de Chern como un ser humano, como
una luz que nos guía, puedan continuar ofreciendo esta función,
aun cuando sea menor, en la promoción de la convergencia para la
paz del mundo en los años por venir. |